Recetas con aceite de trufa

Accede a una selección de recetas gourmet para disfrutar todo el aroma y sabor de la trufa.

Ensalada verde con vinagreta de trufa

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Esta ensalada es una experiencia gastronómica maravillosa. El aceite de trufa otorga un nuevo significado a las ensaladas, ya que hay algo en su aroma que hace que quieras dejar el servicio y comer la ensalada con tus manos.

Ensalada verde con aderezo de aceite de trufa

  • Cantidad: 4 a 6 personas
  • Tiempo de preparación: 15 minutos

Ingredientes

  • Aderezo de aceite de trufa (ver receta a continuación)
  • 2 manojos de espinacas pequeñas, sin tallo y picadas en tamaño bocado
  • 1 pequeño manojo de hojas de albahaca, sin tallos y picadas en tamaño bocado
  • Rodajas de cebolla (opcional)
  • Sal de mar, flor de sal o sal gruesa

Preparación

Preparar el aderezo de aceite de trufa y reservar o refrigerar para su posterior uso. En caso de refrigerarlo, llevar a temperatura ambiente antes de usar.

En un bol grande verter las espinacas y las hojas de albahaca junto con el aderezo de aceite de trufa. Servir la mezcla de ensalada en platos individuales. Rociar cada plato con sal de mar y servir inmediatamente.

Aderezo de aceite de trufa

  • 2 cucharadas de aceite de trufa blanca
  • 1 ½ cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • 1 cucharada de vinagre de champaña
  • ¼ cucharadita de jugo de limón recién exprimido
  • ½ cucharadita de sal de mar (flor de sal)
  • Una pizca de pimienta negra

En un bol pequeño, mezclar todos los ingredientes y refrigerar para su posterior uso. Antes de usar, llevar a temperatura ambiente.

Espárragos con vinagreta de aceite de trufa

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  • Cantidad: 4 a 6 personas
  • Tiempo de preparación: 10 minutos
  • Tiempo de cocción: 3 minutos

Ingredientes

  • 2 cucharadas de aceite de trufa blanca
  • 1 ½ cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • 1 cucharada de vinagre de champaña
  • ¼ cucharadita de jugo de limón recién exprimido
  • ½ cucharadita de sal gruesa o sal de mar (flor de sal)
  • Una pizca de pimienta negra
  • 900 gramos de espárragos lavados y cortados

Preparación

En un pequeño bol, mezclar el aceite de trufa blanca, el aceite de oliva, el vinagre de champaña, el jugo de limón, la sal de mar y la pimienta negra; reservar o refrigerar para su posterior uso.

Nota: Si se refrigera, llevar a temperatura ambiente antes de usar.

Blanquear los espárragos en agua levemente salada por alrededor de 3 minutos o hasta que estén tiernos; no sobre cocinar. Sacar del fuego, enfriar bajo un chorro de agua fría y escurrir bien.

Cubrir los espárragos con una pequeña capa de vinagreta de trufa. Servir los espárragos en una bandeja o en platos individuales.

Queso de cabra con crostini de aceite de trufa

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  • Cantidad: 16 porciones
  • Tiempo de preparación: 20 minutos
  • Tiempo de cocción: 8 minutos

Ingredientes

  • Crostini (ver receta a continuación)
  • 230 gramos de queso de cabra
  • Aceite de trufa
  • Pimienta negra recién molida
  • Hojas frescas de tomillo

Preparación

  • Preparar los crostini y reservarlos para más tarde.
  • Al momento de servir, cubrir cada rebanada de crostini con una pequeña capa de queso de cabra. Con un gotario o una cucharita, verter 3 o 4 gotas de aceite de trufa en cada tostada.
  • Espolvorear pimienta negra sobre la preparación y adornar con algunas hojitas de tomillo.

Crostini

  • 24 rebanadas de baguette de ½ centímetro de diámetro aproximadamente
  • Aceite de oliva extra virgen
  • 1 diente de ajo

Precalentar el horno a 180 °C.

Ordenar las rebanadas de pan en una bandeja del horno. Rociar con aceite de oliva y hornear por 6 a 8 minutos aproximadamente. Retirar del horno y, suavemente, frotar el diente de ajo previamente cortado. Dejar enfriar antes de añadir los aderezos.

Camarones a la parrilla con vinagreta de aceite de trufa

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Cantidad: 4 personas

Ingredientes

  • 16 camarones grandes crudos
  • 3 cucharadas de aceite de oliva extra virgen
  • ½ taza de aceite de trufa blanca
  • ¼ taza de jugo de limón recién exprimido
  • 2 cucharadas de cebolla dulce picada
  • 2 cucharadas de hojas de perejil picado
  • Sal y pimienta negra recién molida

Preparación

  • Precalentar la parrilla (aceitar la parrilla para prevenir que los camarones se peguen)
  • Pelar y destripar los camarones, dejando las colas. Con un cuchillo bien afilado, cortar los camarones por la curva interna hasta aproximadamente la mitad (casi atravesándolos), dejando las colas bien firmes. Aplanar los camarones para darles forma de “mariposas”. Dejar los camarones listos en un plato bajo y rociar con aceite de oliva; tapar y refrigerar para su posterior uso
  • En un bol mediano, combinar el aceite de trufa blanca, el jugo de limón, la cebolla y el perejil. Condimentar con sal y pimienta a gusto y reservar
  • Cuando todo esté listo para cocinar, condimentar los camarones con un poco de sal y pimienta. Poner los camarones en la parrilla caliente y cocinar por cerca de 2 minutos en un lado. Girar y cocinar el otro lado por 1 minuto o hasta que los camarones tengan su centro opaco (cortar para probar). Sacar de la parrilla.
  • Para servir, ordenar los camarones (la parte cortada hacia arriba) en un plato. Rociar con un poco de vinagreta. Verter la vinagreta restante en un pequeño bol y poner en la mesa para untar.

Pasta con huevos escalfados y aceite de trufa

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Cantidad: 6 personas

Tiempo de preparación: 20 minutos

Ingredientes

  • 1 hongo portobello grande
  • 1 paquete (30 gramos) de tallarines crudos
  • 6 huevos*
  • 4 cucharadas de mantequilla blanda
  • 2 cucharadas de aceite de trufa blanco**
  • 1/3 taza de queso Parmesano-Reggiano
  • Sal gruesa y pimienta negra recién molida

*El secreto para unos buenos huevos escalfados es utilizar huevos muy frescos, los que mantendrán mejor su forma y producirán menos “alas de ángel” en el líquido.

Preparación

  • Remover el tallo del hongo portobello. Poner el sombrero en un plato con la parte interior hacia arriba. Con un cuchillo de pelar, cortar los hongos por la mitad y comenzar a raspar las agallas. Las agallas parecen pequeñas porciones rectangulares de trufas mientas caen en el plato. Repetir con la otra mitad. Reservar las agallas para posteriormente verter las “trufas” sobre la pasta terminada. Reservar el resto del hongo para su posterior uso.
  • Cocinar los tallarines al dente, escurrir y devolver a la olla para mantenerlos calientes. Nota: Guardar ½ taza de agua caliente del hervor para humedecer la pasta.
  • Mientas los tallarines se están cocinando, escalfar los huevos. Hervir de 5 a 8 centímetros de agua a fuego lento en un sartén grande. Bajar el fuego al mínimo y abrir un huevo a la vez en un bol pequeño para luego verterlo con cuidado en el agua. Cocinar hasta que la clara se endurezca y la yema comience a espesar pero no endurecerse. Sacar los huevos del agua con una cuchara con agujeros (coladora) a un plato (en el mismo orden que se pusieron en el sartén).
  • Mezclar los tallarines con la mantequilla, el aceite de trufa, el queso parmesano, la sal y la pimienta. Si parecen secos, agregar unas cucharadas del agua de cocción guardada y continuar mezclando.
  • Dividir los tallarines en 6 platos de servir calientes. Poner un huevo escalfado sobre cada porción y espolvorear con las agallas o “trufas” que se guardaron. Servir inmediatamente.

Gratinado de papas con aceite de trufa

La trufa eleva a este gratinado de papas a nuevas alturas. ¡Una verdadera delicia!

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Cantidad: 8 personas

Tiempo de preparación: 15 minutos

Tiempo de cocción: 60 minutos

Ingredientes

  • 230 gramos de queso Fontina bien fresco
  • 85 gramos de papas Yukon gold, peladas y cortadas en rebanadas de 1/3 cm aprox.
  • Sal gruesa y pimienta negra recién molida
  • 1 ½ tazas de crème fraîche (crema fresca)
  • 1 cucharada de aceite de trufa blanca
  • 1 cucharada de hierbas frescas picadas a elección (tomillo, albahaca, romero o una combinación de ellas)

Preparación

  • Precalentar el horno a 200 °C. Enmantequillar una bandeja de horno. Remover la cáscara y rallar el queso Fontina con un rallador de mano.
  • Poner la mitad de las papas, cubriéndose parcialmente unas con otras, en la bandeja del horno. Espolvorear con sal y pimienta generosamente. Con una espátula de goma, esparcir la mitad de la crema fresca sobre las papas. Esparcir la mitad del queso sobre la crema fresca. Formar una segunda capa de la misma manera utilizando los ingredientes restantes.
  • Cocinar el gratinado de papas al centro del horno, descubierto, por alrededor de 30 minutos. Bajar la temperatura a 180 °C y cocinar por otros 30 minutos aproximadamente o hasta que las papas se sientan tiernas al ser perforadas con un cuchillo. Las papas tendrán una capa dorada encima.

Nota: cubrir las papas con papel aluminio si se doran demasiado. Sacar del horno y dejarlas reposar por 10 minutos.

Nota: El gratinado puede prepararse hasta con 4 horas de anticipación. Enfriar, cubrir con papel aluminio y refrigerar. Recalentar, cubierto con el papel aluminio, en un horno precalentado a 180 °C, por aproximadamente 20 a 25 minutos. Rociar el aceite de trufa sobre la preparación y esparcir las hierbas justo antes de servir.

Risotto con cebollín y aceite de trufa

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Cantidad: 4 personas

Tiempo de preparación: 15 minutos

Tiempo de cocción: 22 minutos

Ingredientes

  • 3 ½ a 4 tazas de caldo de pollo
  • 2 manojos de cebollines frescos
  • 1 taza de hojas de perejil bien fresco y bien compactado
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cebolla amarilla pelada y trozada
  • 1 taza de arroz Arborio*
  • 3 a 4 cucharadas de mantequilla a temperatura ambiente
  • 1 taza de queso parmesano (Parmigiano-Reggiano) fresco
  • 1 cucharada de aceite de trufa, y otro poco para aderezar
  • Sal y pimienta recién molida a gusto
  • 1 trufa negra pequeña, cortada en rodajas muy delgadas (opcional)

Preparación

  • En una olla mediana, calentar a fuego medio-alto el caldo de pollo.
  • En una olla pequeña hervir agua con sal. Con el agua hirviendo, cocinar los cebollines y el perejil por 15 a 20 segundos. Escurrir en un colador y lavar en agua fría. Secar las hierbas cuidadosamente con toallas de papel y luego picarlas y reservarlas.
  • En una olla grande de 4 litros, calentar el aceite de oliva a fuego medio. Agregar la cebolla y saltear por 1 o 2 minutos o hasta que las cebollas ablanden (no dorar las cebollas).
  • Agregar el arroz. Con una cuchara de palo, revolver por 1 minuto asegurándose de que todos los granos queden bien cubiertos (tostar el arroz en mantequilla derretida impide que se ablande demasiado). Agregar el caldo de pollo caliente (de a ½ taza a la vez), revolviendo constantemente. Esperar hasta que cada porción de caldo se absorba casi completamente antes de agregar la siguiente ½ taza. Guardar ¼ de taza del caldo para agregar al final. Revolver constantemente para evitar que se pegue.

Nota: El risotto no necesita atención continua durante su cocción de 18 minutos. Sólo es necesario revisar la olla cada par de minutos y revolver un poco para que no se pegue, luego agregar más caldo.

  • Luego de 18 minutos aproximadamente, cuando el arroz esté tierno pero aún firme, agregar el caldo reservado. El arroz está listo cuando está tierno pero firme al morder. Apagar el fuego e inmediatamente agregar la mantequilla, las hierbas, 2/3 de taza de queso parmesano y 1 cucharada de aceite de oliva, revolviendo vigorosamente para combinar todos los ingredientes con el arroz. Agregar sal y pimienta a gusto.

Nota: Para probar la consistencia del risotto, sacar una pequeña cucharada en un bol y sacudir suavemente de lado a lado. El risotto debería esparcirse suavemente a su propio ritmo. Si el arroz no se mueve, aún está muy seco, así que hay que agregar más caldo. Si una poza de líquido se forma alrededor del arroz, se ha añadido demasiado caldo. Sacar algo del líquido con una cuchara o simplemente dejar el risotto por algunos segundos más fuera del fuego para que absorba el exceso de caldo.

Transferir el risotto a platos calientes y servir inmediatamente, adornados con el queso, el aceite de trufa y las rodajas de trufa restantes (opcionales).

Etiqueta del risotto

En Italia, el risotto se sirve apilado, caliente, en el centro de platos hondos individuales y calientes.

Entre los mitos asociados al risotto, existe el que dice que debe comerse lo más caliente posible, a penas salga de la olla.

Al contrario de las pastas, el risotto sabe mejor cuando ha estado en tu plato por un minuto más o menos. Cuando los Italianos comen risotto, generalmente lo esparcen en su plato desde el centro hacia los bordes, para disipar algo del vapor.

Con un tenedor o una cuchara, empujar los granos de arroz cocido suavemente hacia el borde del plato, procurando comer de la parte exterior.

Continuar esparciendo desde el centro y comiendo de los bordes del círculo. Esto mantendrá el risotto caliente mientras se disfruta del resto del plato.